¿Por qué Midori es la película más bizarra del anime?

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Empecemos por decir que esta película desde su inició apela a nuestro lado más sensible al utilizar a una pequeña niña que trata de sobrevivir y cuidar a su madre enferma, enfrentando la dura pobreza y a una sociedad antipática, situación que fácilmente nos hace sentir cierta empatía y apego por el personaje principal (Midori) que poco a poco nos va trasladando a una miseria más física y mental al perder a su madre de una de las peores maneras y quedar desamparada en uno de los lugares que supuestamente es uno de los más felices (circo) para los niños, pero que resulta ser la puerta al infierno para la pequeña niña.
En este circo existen distintas personas como un hombre sin extremidades que solo avanza con su torso, mismo que viola a Midori y que desde luego demuestra la bajeza del hombre y la permanencia de lo malévolo del ser a pesar de padecer “dolencias” por así decirlo, un chico andrógino (persona que respecto a su sexo tiene aspecto del sexo opuesto, no es transexual, este ya ha nacido a si: hombre /aspecto de mujer y así viceversa). Con una mente bastante perturbada por su opinión y opinión de los demás que siempre lo llevan a llamar la atención sin importar las acciones, sean estúpidas o malas, un hombre momia (por decirlo así) que a pesar de verse aterrador resulta ser más que un demonio. Seres humanos que le hacen la vida de cuadritos, torturando a la pequeña niña y traumándola hasta el punto de hacerle perder la razón, hasta que llega su “salvador” un mago enano que le pinta su salvación y que en verdad parece engañarnos (a todos los espectadores) al defender y rescatar a la niña, hasta mostrar su lado maquiavélico que resulta ser aún mucho peor que el de los engendros pues solo parece jugar con la mente débil de la pequeña niña que acaba cayendo más y más en la profundidad de la deshumanidad.
Totalmente bizarro, porque el mismo escritor de la película nos lleva a soñar para luego caer más en la desesperanza y en el pensamiento pesimista de que no importa cuanto hagas o hagan, siempre todo será peor y al final nos daremos cuenta de que somos parte ese “peor” que nos lleva al caos total.

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